ELIGE TU PROPIA AVENTURA EDUCACIÓN PRIMARIA

Si estamos en este punto es porque previamente hemos leído y reflexionado con la guía didáctica y hemos desarrollado el participatest y la ameba. Ya tenemos una idea aproximada del modelo de proceso que nos apetece y /o podemos desarrollar teniendo en cuenta todas los aspectos que nos propone el autodiagnóstico. Ahora continuaremos con el “elige tu propia aventura” podremos ir seleccionando entre las diferentes propuestas que nos ofrece el itinerario y aprendiendo de todas las sorpresas que nos depare hasta completar el camino (o el trozo del camino que aquí se describe) , … ya que esperamos que continúe durante toda la vida.


3. PROPUESTAS DE ACCIÓN POSIBLES.

3.1. Acción transformadora.

Tras el resultado del participa-test hemos optado por el desarrollo de un proceso participativo que tenga como resultado el diseño y puesta en marcha de una acción trasformadora. Es decir que el proceso que se ponga en marcha tenga resultados de cambio observables y cuantificables. En este caso deberemos coordinarnos y /o colaborar con el resto del profesorado, el AMPA y también con entidades juveniles u otros organismos educativos del entorno. Lo deseable será contar con prácticamente todo el curso escolar para su desarrollo. Conviene que el alumnado y/o las personas que impulsan y dinamizan el proyecto tengan alguna experiencia previa de acción colectiva ya que en este itinerario se busca favorecer, a través de un proceso de educación para la participación, iniciativas en las que el alumnado desarrolle ideas y reflexiones propias, aprenda a compartirlas y logre, junto con las otras personas y agentes implicados, elaborar respuestas colectivas para mejorar el entorno educativo. Para ello es fundamental la implicación y coordinación con otros agentes.


Los objetivos que nos planteamos para el proceso completo son:

• Favorecer iniciativas en las que el alumnado reflexione, desarrolle una mirada crítica y adopte una actitud proactiva y corresponsable en la elaboración de respuestas colectivas para mejorar el entorno educativo.
• Involucrar al alumnado en el planteamiento, organización y ejecución de propuestas que provoquen o puedan provocar cambios en el comportamiento propio y ajeno.
• Implicar en el proceso que protagoniza el alumnado a otros agentes educativos/juveniles en todas las etapas del itinerario.

El tiempo estimado para su desarrollo es de 6 meses como mínimo a un curso escolar.

Recuerda que estos itinerarios, así como la caja de herramientas que proponemos son orientativos, te sujerimos que pruebes, re-crees-inventes y sobre todo adaptes a la realidad del grupo. ¡Ah! Y no olvides echadle un ojo al resto de la mochila de actividades.

No debemos olvidar que independientemente de la opción que vayamos a desarrollar conviene completar las siguientes fases:

NOTA PARA NO OLVIDAR:

Existen dos cuestiones que son muy importantes que formen parte de nuestro tema en todas las etapas del itinerario:

1. En la medida que afecta a la vida de mujeres y hombres, independientemente de la temática que escojamos, es imprescindible introducir en nuestra exploración una mirada feminista para asegurar que nuestro proceso avanza en el logro de la igualdad de oportunidades y posibilidades independientemente de nuestro sexo-género, origen geográfico, etc…

2. De manera similar, en la medida que el tema afecta a las condiciones de vida y al uso que hacemos y promovemos de los recursos, también es necesario contemplar desde el inicio una visión crítica, atendiendo a criterios de sostenibilidad a la hora de tomar nuestras decisiones.

Para saber a qué nos referimos consulta la Guía Didáctica y el “Mapa Estelar”:
3. Claves feministas para colocar la vida en el centro y
4. Algunas claves desde la sostenibilidad para colocar la vida en el centro

Vamos a iniciar nuestra aventura, es importante que hayamos analizado previamente los mapas para no perdernos en el camino. En esta aventura además tendremos que trabajar con otras intrépidas que estén dispuestas a colaborar en que la realidad se trasforme. Una aventura interesante y emocionante cuanto menos…

Antes que nada miremos la organización de la clase: ¿Facilita la participación?, si no es así recomendamos revisar el “Mapa Estelar”:
      1. Recreemos nuestra clase, nuestro espacio


Aquí viene nuestra primera prueba…

a) Habéis detectado una necesidad en el centro escolar, (por ejemplo, sería muy deseable que las niñas y los niños pudieran recuperar su autonomía y desplazarse caminando al cole). Ante esta situación habéis optado por hablar con la dirección del centro y enviar una circular a padres y madres en las que sugerirles que permitan que las niñas y niños vayan solos al cole. Y esta circular es la única acción que te has planteado.
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b) Planteáis el tema en clase para iniciar un proceso. Click aquí




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Relación


En esta fase vamos a plantear el tema sobre el que queremos trabajar. Conviene presentarlo y tantear qué posibilidades /oportunidades/ e interés existe sobre la cuestión por parte del grupo. Es importante analizar conjuntamente con el grupo y visibilizar la complejidad, la red de elementos y relaciones que de una manera u otra entran en interacción en la temática seleccionada. En esta fase debe quedar más o menos definido el mapa de relaciones e interacciones relacionadas con la temática seleccionada. (Por ejemplo si estamos queriendo trabajar la movilidad con nuestras alumnas y alumnos conviene analizar conjuntamente quienes son los diferentes agentes implicados, madre y padres, vecindario, comerciantes, instituciones públicas, etc, cómo nos movemos por las ciudades o los pueblos, que medios de transporte se usan, porqué, etc…)

También es el momento de ver qué cuentan otras, como lo ven otras, que nos dicen de… Y debemos comenzar a esbozar que aspecto se quiere transformar y cuál queremos que sea el cambio (por ejemplo queremos analizar las maneras en que las niñas y niños llegan al centro escolar, y queremos ver qué cambios nos gustaría conseguir).

Es el punto de partida de nuestra aventura así que es un momento crucial para motivarnos, y crear el clima adecuado para el proceso colectivo.

Los objetivos que debemos perseguir en esta fase son:
- Seleccionar y analizar la temática.
- Desarrollo de habilidades para el trabajo en grupo.
- Desarrollo de habilidades para analizar situaciones complejas con varios agentes incorporados.
- Desarrollo de habilidades para analizar situaciones y buscar posibles soluciones.
- Fomentar la valía personal y el sentimiento de pertenencia común a un grupo.
- Mejorar la capacidad exploratoria y reflexiva de las niñas y los niños.

¿Y qué actividades podemos sacar de la mochila y poner en marcha para conseguir estos objetivos?

A) Invitamos a una persona “experta” a que venga a hablarles del tema
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B) Optamos por analizar conjuntamente la temática a trabajar y la situación a transformar. Si esta es nuestra opción conviene desarrollar las actividades de la mochila:
      1. Exposiciones Dialogadas.
      11. Investigaciones grupales.
      12. El árbol de la situación.

Si hemos optado por la opción B, una vez realizado al menos alguna de estas actividades de la mochila y si consideras que los objetivos de la fase se van consiguiendo podemos pasar a la siguiente fase




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Relación


Una vez hemos analizado el tema y los diferentes agentes y aspectos relacionados es fundamental analizar las relaciones que la temática seleccionada tiene con la vida cotidiana del grupo de alumnas y alumnos. Es el momento de visibilizar como el tema seleccionado nos influye, afecta, concierne, interesa, y lo más importante la capacidad de incidir en un proceso de cambio y transformación que realmente satisfaga nuestras necesidades, deseos, inquietudes, etc. Para ello resulta fundamental que el grupo adquiera las capacidades necesarias para desarrollar diagnósticos participativos y participados que permitan un análisis crítico sobre el tema seleccionado y las repercusiones que tiene sobre su vida cotidiana, las relaciones existentes con otros agentes y aspectos, y que esbocen conclusiones.

Los objetivos a alcanzar en esta etapa son:

- Resaltar nuestra (mí y con otras) relación con la temática.
- Desarrollar capacidades para analizar el entorno-contexto críticamente.
- Desarrollar habilidades para abordar problemáticas que incorporen a más agentes tanto en las causas-consecuencias como en posibles propuestas.
- Desarrollar habilidades para el desarrollo de diagnósticos del contexto cercano.
- Tender puentes de comunicación e intercambio de ideas entre el grupo y otras personas de la comunidad educativa.

Muy bien, pero ahora ¿Qué vamos a sacar de la mochila?

A) Planteamos que elaboren una redacción sobre el tema para que luego nos la entreguen y valorarla.
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B) Decidimos acudir a la caja de herramientas y poner en práctica alguna de ellas.
Para este momento de nuestra aventura las actividades que sugerimos sacar de la mochila son:

    13. Mapas emocionales.
    14. Recogidas de datos (mediante fichas de sistematización), Entrevistas. y análisis colectivo.
    15. Panel de deseos.

C) En el grupo han surgido algunas dificultades, y decidimos pararnos y analizar cómo mejorar el ambiente para facilitar un clima que favorezca la participación de todo el grupo.
Si has optado por la opción c, dirígete al “Mapa Estelar”,
      6. Afrontar conflictos para avanzar.

¿Todo correcto? ¿Vamos consiguiendo objetivos? El grupo fluye, pues ¡Adelante con la siguiente fase!




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Relación


A esta altura del proceso ya tenemos el mapa de relaciones e interacciones sobre el tema que estamos trabajando. Hemos desarrollado un diagnóstico colectivo y participado que nos ha permitido, identificado los diferentes agentes que de una manera u otra están relacionados con la situación, los diferentes aspectos que inciden en esa situación y esbozado una aproximación de cual queremos que sea el cambio.

Ahora viene el momento de hacer propuestas, tanto de definición de cuál es el cambio-transformación que intentaremos producir, como las diferentes propuestas para llevarlo a cabo. Es el momento de crear y soñar, de explorar ideas y posibilidades colectivamente pero siempre con un anclaje en la realidad que nos permita hilvanar lo deseable con lo posible. Crear una idea común, que integre al conjunto y que se justifique desde la búsqueda de información real y por tanto de un diagnóstico, son aspectos fundamentales para actuar de forma grupal. El grupo-aula inicia el periodo de toma de decisiones sobre la acción. Para ello es necesario trabajar las capacidades deliberativas y de puesta en práctica de ideas propias y originales, pero en clave colectiva, promoviendo la creación de acuerdos desde el diálogo y la comunicación. El grupo-aula se enfrentará al reto de la toma de decisiones, para lo cual conviene pautar los pasos necesarios para incorporar al mayor número de alumnado de forma directa y las propuestas que han surgido del diagnóstico.

Y siempre teniendo muy claro que ¡el grupo es más listo que tú!

Los objetivos que perseguimos en esta fase son:

- Desarrollar la creatividad individual y colectiva.
- Desarrollar capacidades para incorporar a “otras” en la elaboración de propuestas que modifiquen la realidad.
- Desarrollar capacidades y habilidades personales y grupales para la comunicación y la toma de decisiones.
- Trabajar las habilidades para la comunicación y la construcción colectiva.
- Promover el desarrollo de un liderazgo inclusivo en relación con otras.

Buen momento, la creatividad es una herramienta fundamental que no debe faltar en la mochila de las personas amantes de la aventura.
Pero esto como se consigue, ¿qué nos planteamos hacer?

A) Hemos descubierto un protocolo que nos cuenta paso a paso que hacer exactamente. Lo ponemos en práctica, paso a paso, al pie de la letra tal y como viene descrito.
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B) Consideramos importante que el propio grupo elabore las propuestas de manera colectiva.
Si optamos por la opción B recomendamos las siguientes actividades de la mochila:

      16. ¿Con qué me quedo?
      6. Priorizando que es gerundio.




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Relación


Ahora entramos en otra fase, la necesaria transmutación de las ideas a la realidad. De nada sirve tener unas ideas magníficas si luego no somos capaces de ejecutarlas, evaluarlas, retroalimentarlas, etc.

Planificar en colectivo e incorporando a otros agentes no es tarea fácil, pero con tiempo y ganas seguro que lo conseguimos. En esta fase el alumnado irá incrementando su nivel de consenso, de forma paulatina y barajando las posibilidades que les ofrece su propio entorno, dando un paso más allá de los sueños, para convertir estos en realidades y prácticas concretas, manejando criterios como la viabilidad, la capacidad propia y la necesidad de relación con otros agentes del territorio y la comunidad educativa.

La participación se hace efectiva en la acción. En este momento del proceso, el grupo-aula ha tomado una decisión sobre la realización de una actividad que mejore y transforme su centro educativo, donde han tomado partido, integrando diferentes opiniones y realizando un esfuerzo importante por llegar a acuerdos.

Es la fase en la que tenemos que definir claramente que información vamos a necesitar, con quien vamos a contactar y para qué, cual serán los pasos a dar, los recursos que necesitaremos, etc.

Los objetivos que buscaremos desarrollar en esta etapa son:
- Adquirir habilidades para organizar y sistematizar la información.
- Desarrollar estrategias para pensar y llevar a la realidad propuestas que modifiquen la realidad del centro.
- Desarrollar estrategias para contactar e involucrar a otras en la planificación.
- Desplegar formulas colaborativas para organizarse, comunicarse y trabajar en grupo y con otras.
- Adquirir conocimiento sobre herramientas de planificación.

Y ahora ¿qué?, ¿cómo seguimos?

A) Elaboramos una lista de tareas y repartimos las tareas por grupos o personas.
Si hemos elegido la opción A, nos dirigimos a.
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B) Optamos por una planificación participada y participativa.
Si hemos elegido la opción B te recomendamos sacar de la mochila:
      17. Recopilemos información.
      18. El mapa conceptual.
      19. Planifiquemos nuestra propuesta.




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Relación


Ya hemos definido todo lo que hace falta hacer, saber y tener para poder llevar a buen puerto la propuesta del grupo. Hemos definido a qué otros agentes hacen falta involucrar en nuestra propuesta para que esta se haga realidad. Hemos temporalizado y secuenciado todas las acciones necesarias para llevar a cabo nuestra propuesta. Ahora faltaría llevarlo a la realidad. En primer lugar conviene aclarar quién hace qué y después que se ejecuten las diferentes tareas asumidas. Es el momento de adentrarse en el nivel de la gestión compartida, en él no solo decimos que hay que hacer, sino que nos preparamos para ello. En este sentido, es necesario centrar la intervención el reparto de tareas y la programación.

En el primer caso se trata de asumir responsabilidades, el propio grupo define qué hay que hacer y quién lo debe hacer, desde las propias capacidades en un proceso de descubrimiento de competencias colectivas.

Los objetivos que nos planteamos para esta etapa son:
- Favorecer el reparto de tareas y la asunción de responsabilidades de forma individual y colectiva.
- Descubrir estrategias y recursos para comunicar, motivar e implicar a personas ajenas al grupo.

Y ahora ¿Cómo organizamos esto?

A. Repartimos las tareas en función de cómo consideramos que tienen que estar repartidas.
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B. Pensamos que es importante que sean las propias personas del grupo quienes asuman las tareas que más les apetece y/o se sientan capaces, etc

Si hemos elegido la opción B recomendamos las de la mochila:
      8. ¿Quién hace qué?
      9. Nos contamos lo que hacemos.

Para la fase de ejecución recomendamos visitar los apartados de “Mapa Estelar” referidas a las:
      5. Para trabajar en grupo, algunas recomendaciones.
      7. Pistas para la gestión de los liderazgos y la diversidad.
      8. Recomendaciones para el trabajo en equipo.
      9. Coordinación y trabajo en Red con otros agentes sociales.
      13. Pistas para la realización de acciones.




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Relación


Bien, ya hemos desarrollado nuestra campaña y ahora nos toca analizar cómo ha ido todo. También es necesario desarrollar indicadores que nos permitan visibilizar y cuantificar los cambios provocados.

Los objetivos que nos planteamos en esta etapa son:
- Desarrollo de habilidades para evaluar con otras, e incorporar otros puntos de vista.
- Valorar la experiencia, el impacto generado en la vida del aula/centro y las diferentes habilidades, conocimientos y aprendizajes puestos en juego.
- Recoger el grado de satisfacción del grupo y su motivación para continuar con experiencias similares en el futuro.
- Pulsar la valoración de las y los docentes implicados así como la de otros agentes colaboradores y su posible continuidad en proyectos futuros.
- Valorar el impacto generado con la propuesta.

Y para ello….

A. Elaboramos un cuestionario con cuestiones a valorar del 1 al 5.
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B. Optamos por desarrollar una evaluación que integre tanto aspectos cuantitativos como cualitativos, y teniendo en cuenta que nos interesa obtener información tanto del resultado de la acción diseñada y ejecutada, como del propio proceso participativo contando por supuesto con la evaluación por parte de los diferentes agentes implicados.

Si estamos en la opción B proponemos que desarrollar las actividades de la mochila:
      20. El mural de nuestra acción.
      21. Midiendo cambios.
      22. Elaboración de memorias grupales.

¡Enhorabuena! Hemos sido capaces de hacer este camino en compañía mediante un proceso participativo desde su inicio hasta el final. Seguro que aún nos quedan otros muchos caminos por recorrer pero no olvides que ¡nuestra experiencia ahora tiene un valor incalculable! Recordemos compartirla en la comunidad de prácticas.

Esperamos que haya resultado interesante y enriquecedor todo el proceso. Salud.